Las vitaminas y suplementos no son solo cosa de humanos. En determinadas etapas de su vida o ante situaciones especiales, nuestras mascotas también pueden necesitar un refuerzo nutricional. Pero ¿cuándo es realmente necesario suplementar? ¿Qué tipos de vitaminas existen para perros y gatos? En este post te damos las claves para cuidar la salud de tu compañero peludo con criterio y seguridad.
En general, si tu mascota lleva una alimentación equilibrada y está sana, no necesita suplementos adicionales. Sin embargo, hay momentos en los que un aporte extra puede marcar la diferencia:
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Cachorros o gatitos en crecimiento
Necesitan más nutrientes para desarrollarse correctamente. En algunos casos, el veterinario puede recomendar complejos vitamínicos para fortalecer huesos, articulaciones o el sistema inmune. -
Animales mayores (senior)
A partir de los 7-8 años, perros y gatos pueden beneficiarse de suplementos para las articulaciones (glucosamina, condroitina), antioxidantes o ácidos grasos omega 3 para cuidar su piel, corazón y cerebro. -
Caída de pelo, piel seca o picores
Los complementos ricos en biotina, zinc y ácidos grasos esenciales ayudan a mejorar la salud del pelaje y la piel. -
Perros o gatos convalecientes o convalecientes tras cirugía
En estos casos, reforzar su alimentación con suplementos puede acelerar la recuperación y fortalecer sus defensas. -
Hembras gestantes o lactantes
Necesitan un aporte extra de nutrientes que pueden venir del pienso específico, pero también de suplementos recetados.
En nuestra farmacia de Córdoba disponemos de una selección de vitaminas y suplementos veterinarios de calidad, formulados específicamente para perros y gatos. Además, te asesoramos sobre dosis, duración del tratamiento y combinación con su dieta habitual.
Recuerda: nunca administres suplementos sin consultar antes con un veterinario o farmacéutico especializado. Un exceso de vitaminas también puede ser perjudicial.


